lunes, 20 de enero de 2014

¿Podemos prevenir la competitividad negativa en nuestro negocio?

Cuando identificados al trabajador o los trabajadores con actitudes negativas de competitividad, podemos empezar a utilizar diferentes tácticas para conducir su comportamiento.
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El primer paso es nunca sacarlo del equipo, a no ser, que no haya otro remedio después de varias veces, ya que aislándolo generalmente se empeora la situación y se frustran al resto de empleados del equipo.
Segundo, podemos hacer de nuestro diálogo la arma más potente, escuchar sin juzgar a los demás, ser considerado y utiliza la empatía con los trabajadores que tiene delante, escucha a los trabajadores y a la persona que hay detrás, y por último, cuando hables dirígete a los dos a la veces. Ya que sus opiniones y sentimiento son parte de su realidad profesional.
Tercero, se debe hacer ver que no se trabaja sólo, que las opiniones, criterios  no son los únicos sino que sus compañeros también tienen opinión, aportan cosas a su trabajo, tienen ideas, realizan tareas similares,… para que se pueda entender que el objetivo es el éxito del proyecto en conjunto y no del éxito personal de cada persona que forma el equipo. Porque el éxito del proyecto repercute en todos y cada unos de los miembros del equipo. Se debe recordar que nadie lo sabe todo pero todos del equipo pueden saber algo más.
Cuarto, potenciar el espíritu del equipo a través del respeto y reconocimiento de las habilidades, preparación y formación de todos los integrantes del equipo. Se debe de pensar que el eslabón más pequeño de la cadena puede hacer que por un error se rompa toda el esfuerzo y trabajo, y por tanto, no se consigan los objetivos planteados para el equipo. Un empleado que funciona de manera adecuada y  un buen jugador de equipo es de los mejores activos de una estrategia colaborativa para la empresa.
Quinto, prestar atención a los demás nos pueden decir y pensar que cada integrante del equipo deben pensar en ser el empleado más competitivo. Es decir, el la retroalimentación de información es importante para saber, entender y gestionar la dinámica del equipo. Si puedes entender a el equipo te será mucho más fácil saber cómo dirigirlo y potenciar sus recursos para ser más productivos.
Sexto, poner a los trabajadores competitivos en lugares donde puedan dar lo más de si, es decir, que estén acordes con sus aptitudes y personalidad. Así conseguiremos desarrollar más fácilmente un espíritu de equipo.
Los trabajadores considerados competitivos pueden conseguir mejorar el rendimiento, ya que se pueden utilizar como una arma poderosaza para involucrar a otros trabajadores en el proyecto, para animar a los demás trabajadores y como trabajadores de conocimiento, mejorar el rendimiento del equipo con sus conocimiento e iniciativas, se puede descubrir que no son contrarios a colaborar sino que con una buena gestión se mejoran en su trabajo y pueden potenciarse para convertirse en aún mejores trabajadores dentro de su equipo y dentro de la empresa. Por eso, debemos de animar a los trabajadores considerados como competitivos para aportar ideas nuevas.