jueves, 6 de junio de 2013

¡HASTA EL LÍMITE!

Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía. Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna. (Isaías 26:3-4).
Los problemas nunca se detendrán, pero su magnitud la defines tú. Un mismo problema puede ser considerado como de “tamaño gigante” por algunos y “de tamaño miniatura” por otros.
¿Por qué algunas personas llevan las cargas de la vida sin llegar al agotamiento psicológico y espiritual, y otras en cambio caen fácilmente presa del desánimo y la angustia? ¿En qué radica la diferencia?
Con frecuencia oigo decir: “Estoy al límite”. Cuando esto es así, se pierde el control de los pensamientos y de los actos; quedamos a merced de los impulsos, hacemos y decimos cosas que nunca deseamos.

Muchos aseguran que la capacidad de resistencia es una cuestión de temperamento y que, frente a esto, no hay nada que hacer. Sin embargo, la fuerza interior no sólo tiene que ver con eso, sino también con los recursos generados para enfrentar las crisis de la vida. Cuando, aunada a nuestras capacidades internas, sumamos la fe en Dios y en sus promesas, podemos estar seguros de que los problemas se verán en la dimensión correcta.
La promesa de Dios se cumplirá en ti de acuerdo a la medida de tu fe. En las Sagradas Escrituras leemos: “Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará” (Sal. 37:5).

Dejar actuar a Dios en nuestros problemas significa reconocer que él tiene mil soluciones donde nosotros no encontramos ni una sola. Quiere decir también que ni tan siquiera uno de nuestros problemas le resulta ajeno; recuerda que cuando estuvo en esta tierra fue “tentado en todo de la misma manera que nosotros” (Heb. 4:15). 
Por último, dejar actuar a Dios es tener la seguridad de que el resultado siempre nos conducirá al cumplimiento del plan de Dios para nuestra vida.
Si hoy te sientes al límite a causa de los problemas que enfrentas, no busques soluciones, busca a Dios y él te dará la que más te convenga. Que tu petición esta mañana sea: “Envía tu luz y tu verdad; que ellas me guíen a tu monte santo, que me lleven al lugar donde tú habitas” (Sal. 43:3).

El uso de celulares antes de dormir afecta el sueño


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El uso de tabletas y celulares antes de irse a dormir puede afectar luego, al momento de conciliar el sueño. Esto sucede sólo cuando la ilón de las pantallas está al máximo o los usuarios se los acercan a menos de 14 centímetros de la cara.
Para el estudio, investigadores de la Clínica Mayo en Scottsdale, Arizona, utilizaron dos tabletas y un teléfono inteligente, configurados con diferentes niveles de investigación, en un cuarto oscuro. Además, los participantes los fueron utilizando a distinta distancia de la cara, para comprobar cuál era la más adecuada.
Descubrieron que cuando los niveles de brillo se redujeron y los dispositivos estaban a una distancia prudencial de la cara del usuario, se reducía el riesgo de que la luz fuera lo suficientemente brillante como para suprimir la secreción de melatonina y perturbar el sueño.
Una de las causas que pueden afectar al sueño son los diodos emisores de luz brillante que permiten el uso de dispositivos móviles en habitaciones con poca luz, pues pueden afectar la producción de melatonina, la hormona que ayuda a controlar el ciclo natural de sueño-vigilia.DE:globovision.com